domingo, 9 de mayo de 2010

La aventura de ser maestro.

Les comento aqui lo que compartimos en el foro "mi aventura de ser maestro".
Leyendo los contenidos que aborda José Manuel Esteve en su libro “El malestar docente” identifico cierta relación con mi labor docente porque también he sido víctima de la insuficiencia de recursos, de la infraestructura deficiente, de la falta de participación en los planes educativos, de la introducción de cambios en los sistemas de enseñanza, de las contradicciones entre los valores escolares y los de la sociedad. Pero ante esas dificultades, he intentado superar la problemática supliendo una imagen por un equipo, comprando a veces de mi bolsillo un material accesible a mis posibilidades (que sé que servirá enormemente), adoptando las instrucciones institucionales siempre y cuando esté convencida de que hay una justificación que las soporte y que beneficia a todos, siendo críticos pero a la vez proponiendo soluciones al corto plazo.

Leyendo los recusos complementarios me permito hacerles algunos comentarios:

Respecto a la lectura de Freire (1994), coincido con que nunca acabamos de aprender, por tanto debemos comprometernos un poco más con nuestra labor ya que tenemos esa ventaja de saber un poco más que nuestros alumnos. No se vale “tirar la toalla”, es decir, abandonar un grupo, dar un tema por visto cuando “el grupo está insoportable”, o fingir que cubrimos un tema cuando sabemos que fue mediocre nuestro desempeño. Me da gusto ver que mi práctica docente va por buen camino, aunque todavía me falte mucho para una súper maestra, tengo la misma visión de que la lectura, la escritura y la resolución de estos problemas que están muy arraigados en los profesores y estudiantes del nivel medio superior, deben ser abordados antes de esperar que se consigan las transformaciones personales y materiales que la sociedad requiere.

Del escrito de Santos Guerra (1993), me quedo con la frase: “Generar incertidumbre sobre las verdades indiscutibles”, me identifica totalmente con mi profesión de investigadora, investigadora que hace lo mejor que se pueda para vincular su formación con la labor docente.

3 comentarios:

  1. Hola Blandina!! Que gusto poder compartir por este medio nuestras experiencias. Es maravilloso entrar a estos espacios y ver la forma en que se abre un mundo en cada uno de estos textos, ver cómo cada uno percibe la docencia y su importancia. Aunque creo que tenemos un factor en comun: la vocación y eso es maravilloso.
    Desde que entre a dar clases observe que existen tres tipos de profesores: por vocación (qué bueno!!!), por ocasión (ni modo... sio la vida te da limones, aprende a hacer limonada) y por equivocación (no encontre nada que hacer y me meti de profesor)... Cuando los leo se crean grandes espectativas y esperanzas en la educación y en el futuro.
    Excelente semana

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  2. Asi es Silvia, espero que la gran mayoría seamos de los maestros por vocación. Yo me considero así, aunque no sea mi principal trabajo, lo difruto mucho hacerlo.
    Saludos,
    Dina

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  3. Dina tu comentario de la "super maestra" es una realidad desde el momento en que decidiste tomar el reto de la docencia en el nivel medio superior. Los jòvenes te esperan, dales lo mejor de tì cada dìa. Adelante desde el Nevado de Toluca

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